Introducción
A las lesiones deportivas estamos expuestos todos. La incidencia del estrés sobre el aumento de las lesiones o la vulnerabilidad ante ellas, parece deberse a alguno de los siguientes mecanismos:
Mecanismos
-Debilita el sistema inmunitario del organismo y lo hace más vulnerable las lesiones.
-Provoca niveles de activación elevados que reducen nuestra atención, de tal forma que podemos estar ignorando informaciones (en forma de desatención de sensaciones corporales por ejemplo) y tomar decisiones equivocadas (como la de seguir entrenando con molestias que pasan al grado de dolor), aumentando la probabilidad de lesión deportiva.
-Provoca que nuestro estado de ánimo sea inadecuadamente bajo y que sintamos agotamiento psicológico, en estos casos el organismo no rinde bien.
-La sobreactivación que provoca el estrés acelera el cansancio y el agotamiento físico del deportista.
-Puede provocar una sobreactivación muscular específica, perjudicando la calidad de los movimientos, incrementándose, de esta forma, de forma importante la probabilidad de lesión en la parte corporal que más se haya tensado muscularmente.
-Cuando estamos estresados se pueden presentar comportamientos incontrolados agresivos y de riesgo físico.
-Puede propiciar que busquemos el control de las situaciones estresantes a través de excesos en los entrenamientos (para estar seguro de que lo voy a hacer bien) que pueden ser extremadamente perjudiciales en sí mismos y aumentan el riesgo de lesión, El miedo al fracaso en la competición hace que estos atletas literalmente se machaquen en los entrenamientos, aumentando y corrigiendo, a veces, los entrenamientos puestos por el entrenador.
-Cuando el deporte es utilizado para aliviar síntomas de estrés ajenos al propio deporte (ejemplo: estrés familiar, laboral...), es habitual que se produzcan abusos en la calidad o en la cantidad de los entrenamientos deportivos, incrementándose de forma importante la vulnerabilidad ante las lesiones.
Colaboracion de ultrawalking.net